Bienvenido. En esta página conocerás sobre el nuevo Mastermind:

Comienza.-

Lunes 9 de mayo de 6 pm a 8 pm.

 

Inscripción al siguiente master (con 10% de descuento o 3 mensualidades sin intereses).-

Del lunes 20 al domingo 26 de junio.

 

Finaliza.-

Lunes 18 de julio de 6 pm a 8 pm

 

 Inversión.-

$9,000 y 3, 6, 9, 12 mensualidades con tarjeta de crédito.

 

Introducción.-

CUANDO EL TALENTO NO ES SUFICIENTE
El talento con frecuencia está sobrevalorado y por lo general
malentendido. El poeta y dramaturgo francés Edouard Pailleron
señaló: «Cuando triunfas siempre habrá ilusos que digan que tienes
talento». Cuando las personas obtienen grandes logros, por lo general
los demás explican sus logros atribuyéndolos sencillamente al talento.
No obstante, esa es una forma falsa y engañosa de mirar el éxito.
Si el talento por sí solo es suficiente, entonces ¿por qué conocemos
personas muy talentosas que no son altamente exitosas?
Muchos hombres de negocios estadounidenses se obsesionan
con el talento. Algunos piensan que talento es la respuesta para cada
problema. Malcolm Gladwell, autor de The Tipping Point [Punto de
desequilibrio] y Blink, denota que muchas compañías y asesoresdicen
que encontrar a personas con talento debe ser prioridad ante todo lo
demás. Él dice: «esta mentalidad de talento es la nueva ortodoxia de
la administración estadounidense». Algunas compañías contratan a
docenas de administradores de empresas con maestrías de las universidades
más reconocidas, los promueven rápidamente, los recompensan
espléndidamente y nunca evalúan de manera correcta su desempeño.
Un ejemplo claro es Enron. Su enfoque en el talento era legendario.
Por ejemplo, Lynda Clemmons, quien inició los negocios derivados
del clima de Enron, pasó de ser comerciante a asociada, luego admi-
nisrradora, directora y por último jefe de su propia unidad de negocio
en ¡sólo siete afias! Gladwell hace la pregunta: «¿Cómo se evalúa el
desempeño de una persona en un sistema donde esa persona no está
el suficiente tiempo en esa posición para hacer tal evaluación?»
El talento nunca es suficiente. Perer Drucker, el padre de la administración
moderna dijo: «Parece haber muy poca correlación entre
la efectividad de una persona y su inteligencia, su imaginación o su
conocimiento… la inteligencia, la imaginación y el conocimiento son
recursos esenciales, pero sólo la efectividad los convierte en resultados.
Por sí mismos, sólo pueden poner límites a lo que puede ser
contenido». Si el talento fuera suficiente, entonces las personas más
influyentes y eficaces siempre serían las más talentosas, pero con frecuencia
ése no es el caso.

Considera lo siguiente:
• Más del cincuenta por ciento de todos los ejecutivos de las
compañías Fortune 500 tenían un promedio regular en sus
calificaciones universitarias.
• Sesenta y cinco por ciento de todos los senadores de Estados
Unidos pertenecían a la sección menos dotada en la escuela.
• Setenta y cinco por ciento de los presidentes de Estados
Unidos estaban en los clubes menos populares de la escuela.
• Más del cincuenta por ciento de los empresarios millonarios
nunca terminaron la universidad.
El talento, claramente, no lo es todo.

 

Sigamos creciendo…

Víctor Suárez

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